Fue gracias a la desaparición de Lucie Blackman, una chica inglesa que había ido a Tokio a trabajar como azafata, que descubrieron a Joji Obara, un violador en serie que podría haber sido detenido mucho antes si la policía hubiera hecho su trabajo con la primera de sus víctimas conocidas, Carita Ridgway, una chica australiana que murió en Tokio en extrañas circunstancias en febrero de 1992.
Más información en el blog: https://criminopatia.com/12-joji-obara-el-violador-de-geishas-japon-2000/
¡Hazte fan de Criminopatía! Tendrás dos nuevos episodios exclusivos cada mes, todos los meses del año: http://criminopatia.com/fans
Y síguenos en redes en @criminopatia. Learn more about your ad choices. Visit megaphone.fm/adchoices