M’usa, con l’apostrofo. Le donne di PicassoLetizia Bravi
Me produce estupor y un poco de vergüenza ajena escuchar esa larga ovación cerrada de casi todos los diputados y senadores ante el Papa. No entiendo, para empezar, por qué se invita a un líder religioso a dar un discurso en el Congreso. Hay muchos países europeos donde algo así sería impensable y me incomoda especialmente la hipocresía de tantos políticos que aplauden al Papa y se dicen muy católicos mientras predican exactamente lo contrario.