Los albergues de ayer han evolucionado hacia el hostel boutique. Han desaparecido las habitaciones inhóspitas , hoy predomina un diseño moderno y un cuidado interiorismo. Se amplían las zonas comunes con espacios para que teletrabajen los nómadas digitales. Hay confort, buen a ubicación y actividades de ocio y cultura a veces no sólo para los huéspedes, también para la gente del barrio. Hoy la mayoría de estos establecimientos ofrecen habitaciones compartidas, pero también individuales y familiares, ampliando el perfil de cliente. Para conocer uno por dentro nos hemos acercado hasta el barrio de Malasaña de Madrid donde hace ya algunos años abrió sus puertas, Bastardo, nos recibe su fundador, Juan Ceña.