M’usa, con l’apostrofo. Le donne di PicassoLetizia Bravi
Cada año 25.000 toneladas de cremas para el sol acaban en nuestros mares y no son productos inocuos, los filtros químicos y compuestos sintéticos de estos protectores dañan la flora y fauna marina. Es más, algunos de estos componentes ya han entrado en la cadena alimentaria. Nos preguntamos si es posible proteger nuestra piel, algo absolutamente necesario, sin dañar nuestros mares. La investigadora del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía, Araceli Rodríguez participa en distintos proyectos para con seguirlo, pero nos dice que a día de hoy no es posible.